viernes, 30 de mayo de 2008

Cultura adolescente y tribus urbanas

Los adolescentes no somos todos iguales, a pesar de que con frecuencia se habla de la adolescencia como si hubiera una única y universal manera de ser adolescente. La adolescencia comienza con los cambios biológicos que determinan la maduración física y sexual, sin embargo, cómo se desarrolla, cuándo termina y qué significado adquiere esta etapa de la vida, depende en gran medida del contexto sociocultural en el que se vive.
Creo que la mayoría de nosotros (los adolescentes) representamos y producimos distintas “culturas ”. Ahora bien qué es eso de la cultura. Entiendo la cultura al conjunto de conocimientos, valores, prácticas y creencias que se adquieren por vivir en un determinado contexto social.
Esto sucede porque los adolescentes necesitamos expresar colectivamente experiencias sociales a partir de la construcción de estilos de vida distintivos que se manifiestan especialmente, en el tiempo libre o en espacios específicos.
También, porque se adquieren distintos valores, expectativas y normas de conducta según los sectores sociales de los que cada uno provenga.
Otro factor que influye es la construcción de las culturas adolescentes es la generación, ya que, quienes han nacido en determinado momento histórico comparten sucesos, costumbres, modas y valores comunes.
¿Con qué elementos se construyen entonces estas culturas?
Sin duda, con elementos provenientes de las identidades generacionales, de clase, de género, etnia y territorio. De hecho algunos de nosotros usan elementos provenientes de la moda, la música, el lenguaje, las prácticas culturales y las actividades que realizan.
Las fronteras entre las distintas culturas adolescentes no son estáticas. Por el contrario, no todos nos identificamos con el mismo estilo sino que recibimos influencia de varios estilos hasta lograr construir nuestro propio y particular estilo.
Es así como nos relacionamos de distinto modo con la cultura dominante de la sociedad
,Algunos lo hacen de un modo conflictivo, son aquellos que los adultos vivencian como “REBELDES”. Otros se integran, por lo menos en forma parcial, son los “BUENOS ESTUDIANTES Y TRABAJADORES”.
Las condiciones socioculturales actuales favorecen el surgimiento de distintas culturas adolescentes, las atraviesan con sus valores o “antivalores”. La cultura postmoderna, según la teoría del filosofo francés Jean, François Lyotard* (1924-1998), se caracteriza por el ECLECTICISMO. Como dijo Lyotard: “Guerra al todo, demos testimonio de lo impresentable, activemos las diferencias, salvemos el honor del nombre”. No es casual que esta filosofía que promueve la falta de certezas, el escepticismo, la falta de proyección de futuro, el consumismo, la búsqueda de placer, el individualismo, en una sociedad que tiende a la fragmentación y a la desigualdad hayan surgido tantas culturas adolescentes.
A modo de ejemplo, hay un interesante fenómeno relacionado con estas culturas, que se ha dado en llamar TRIBUS URBANAS.
Las tribus urbanas son agrupaciones de jóvenes que aparecen en las grandes ciudades, comparten los mismos gustos musicales, realizan las mismas actividades, eligen vestirse de modo similar, poseen hábitos y valores comunes. No hace falta que se encuentren relacionados geográficamente. Entre las tribus urbanas podemos nombrar a los góticos, los punks, los shinhead, los sharps, los heavies, los hardcores, los rockers y los barras bravas. La mayoría de estas tribus provienen de sectores urbanos populares que viven en la marginalidad; como sus necesidades básicas no están satisfechas, no tienen acceso a una buena educación ni esperanzas de conseguir empleos, sus vidas giran en torno a la inactividad.
En nuestra cultura globalizada dominada por las comunicaciones donde no existen límites ni fronteras, en una sociedad que les cierra las puertas y les niega espacios, los adolescentes crean sus propios espacios, se apropian de lugares en las calles en los que se juntan a conversar y a tomar cerveza. Así se acentúa lo que tienen y disminuye lo que los separa. El adolescente ahí se siente alguien porque es un miembro de una banda o de una tribu. Encuentra un conjunto de normas que respeta para construir su imagen, ahí puede luchar contra la sociedad adulta, puede usar la violencia sin tener que ocultarla.
¿Qué es lo que está en la base de estos fenómenos? Quizás sea la búsqueda de pertenencia e identidad. Durante la adolescencia cambian las relaciones incluso con nuestra propia familia y se hacen más importantes las que se tienen con los pares. Esta es la causa por la que los grupos, bandas, pandillas y tribus urbanas sean tan relevantes en la vida de los jóvenes . Pertenecer a estos grupos a muchos les da seguridad.
De todo lo que fui argumentando surge la necesidad de entender la cultura adolescente como un fenómeno complejo y heterogéneo, condicionado por el medio geográfico, las circunstancias históricas y sociales, las relaciones del adolescente con su familia, con las instituciones escolares y con sus pares.
La influencia de la postmodernidad con su cultura fragmentaria, la ausencia de los grandes relatos, el cambio permanente se ven reflejados en la multiplicidad de nuestro mundo adolescente.
También, tienen una poderosa influencia los medios de comunicación, como “Internet”, que permite las relaciones fáciles, rápidas y pocas duraderas...
Investigación a cargo de:
María José Deblauwe
4º 3º


· La condición posmoderna / editada por Planeta- Agostini en Barcelona 1992